viernes, 13 de abril de 2012

LOS MAESTROS DEL ERROR


El pensamiento filosófico en Oriente y Occidente

Cuando hablamos de Filosofía siempre nos imaginamos a los antiguos griegos en el ágora dando clases sobre el mundo de las ideas. Vemos en nuestra mente a los atomistas, escépticos, y tantos otros que circulaban por la época. Y tenemos razón al pensarlo así ya que, como tal, la Filosofía nació en Grecia como paso del mito al logos.
El ser humano empezó a cuestionarse la acción de los dioses en la naturaleza, en nuestra vida cotidiana y llegó a la conclusión de que no todo tenía porqué provenir de una intervención divina. Fue así como apareció una nueva forma de preocupación por saber, por conocer y muchas interpretaciones acerca de la moral, la física y el pensamiento.
Pero, curiosamente, coincide prácticamente en el tiempo, el mismo o similar pensamiento en Oriente. Esto es asombroso porque en esa época el contacto entre Oriente y Occidente estaba muy limitado por no decir que era casi nulo.
Dicen algunos pensadores que, en circunstancias y épocas parecidas, el ser humano llega a las mismas conclusiones. Y esto es lo que debió suceder aproximadamente 500 años a.C.
Aunque estos parecidos han de tomarse con bastante precaución, no cabe duda de que hay grandes semejanzas.

Además del pensamiento budista y jainista, basados en los Vedas, surgen en la India otros pensadores que, a su manera, algo tienen que ver con el pensamiento griego. Son los heterodoxos o "Maestros del error".

Los Maestros del Error

AMORALISTAS

Promueven la idea de la "no acción", es decir, no hay que hacer nada ni ante lo bueno ni ante lo malo. Las acciones buenas o malas no influyen en la persona pues la ley del karma no existe.
Por tanto, nada puede hacerse más que dejarse llevar por uno mismo. No hay consecuencias por nuestros actos, el ser humano es absolutamente libre en la vida pese a que el desenlace es fatal, es decir, nos espera la nada después de la muerte.
Los amoralistas eran ascetas que se caracterizaban por ir completamente desnudos.

ESCÉPTICOS

Es un concepto muy similar al de escéptico griego en el sentido de que promueven la "ataraxia", es decir, hay que disminuir las pasiones ante lo bueno y ante lo malo, de tal forma que no nos afecten en nuestra vida. La ataraxia nos lleva a un estado puro de tranquilidad, serenidad que hace permanecer inmutable al individuo no sólo ante las adversidades de la vida sino ante los acontecimientos buenos.
El escepticismo supone también una ausencia de juicios a la hora de opinar, todas las cuestiones que se nos plantean en la vida no han de ser juzgadas.

DETERMINISTAS

El Destino es quien lo decide todo y el ser humano no puede intervenir en él por mucho que se empeñe. Por tanto, y a semejanza de los amoralistas, las acciones humanas son irrelevantes, no hay consecuencias porque nada puede hacerse, todo está preestablecido.
Cada persona tiene destinados una serie de renacimientos y, haga lo que haga, está condenado a renacer las veces a las que esté destinado.
La liberación llegará cuando tenga que hacerlo, el individuo no puede influir en ella.

ATOMISTAS

Al igual que lo hizo Demócrito en Grecia, Kaccayana pensó que la materia estaba formada por "átomos", esto es, si dividimos la materia una y otra vez llegamos a una unidad última e indivisible.
Además de los elementos anunciados por Demócrito, Kaccayana apunta a otros tales como el placer, el dolor y el alma todos ellos inmutables e infinitos.

MATERIALISTAS

Los materialistas no se diferencian prácticamente nada de los griegos. Para ellos no existe un alma, todo es materia. No hay dioses, no hay nada sobrenatural y, por tanto, no existe un más allá, el ser humano termina cuando muere. El ser humano es completamente libre y esta libertad se lleva hasta el extremo.
¿Cómo se puede ser feliz? Se es feliz a través de los placeres para los sentidos.

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